dos de tres
de burgerscangreburgers, arzobispos jugando al fifa y sentido arácnido
—¿tiene usted alguna rutina establecida a la hora de calzarse por la mañana, o simplemente se deja llevar por el azar?
—tú, por favor, háblame de tú. todavía conservo algo de pelo en la cabeza y dudo mucho que, a estas alturas, vaya a heredar un título nobiliario que justifique esa distancia verbal con la que me abordas
—oooh fuck! jjajaj estas en la right! deformación profesional, perdona ee. en la academia nos enseñaron que el “usted” alarga la entrevista y reduce la violencia, u already know
—¿violencia, dices? yo en la violencia estoy en mi estado natural, feelin like bob esponja en un glory hole de burgers cangreburgers, no suele fingir. lo que no soporto es el respeto protocolario. la conversación coreografiada (ante la cristalera del cccb) fruto de la línea invisible que acabas de trazar entre nosotros dos ¿la ves? es prank, acabo de decirte que es invisible. chavalote, espabila, que parece naciste ayer ¿sabes qué sí se ve? la urticaria que me está saliendo en la parte interior del codo por el teatrillo de etiqueta que te has montado. en fin. dime, ¿qué me preguntabas maaaan?
—ok, lo pillo. lo cierto es que pienso igual que tú. podríamos ser hermanos. siameses, sharing las cacas, comunismo orgánico. es un honor compartir cuerpo contigo en vd. a lo que iba: te preguntaba si por la mañana, después de ducharte (o no, claro, no querría entrometerme en tu higiene) sigues algún tipo de patrón al ponerte los zapatos. algún orden, rutina,,, o si, por el contrario, te la suuuudaaaa :P
—pues mira, aquí tengo que felicitarte ¡chapó! sí señor, que maravilla de pregunta. y mi respuesta es sí, un rotundo sí,. calcetín izquierdo, calcetín derecho, zapato izquierdo, zapato derecho y, para desorientar a los positivistas., cordones derechos primero, cordones izquierdos después. aaah, amigo, aaah, la mente se acomoda.. izquierda, derecha, izquierda, derecha y entonces, zeeec!! puñalada en las costillas,, jajjjajj, en boca de uno. de otro, una excentricidad más. bueno, vale, lo que tú digas, pero es mi forma de fracturar la secuencia sin romper los huesos del vecino ¿o no? el orden del excel es adictivo como las -inas. ¿tienes medio pollo de excelina? es un tramposillo,, el tiempo no cabe dentro de las celdas de un monitor de oficina. quebrar el patrón sin abolirlo implica activar una línea de fuga interna que subvierte la codificación del gesto y desestabiliza la maquinaria (chuuu chuuu, pasajeros al tren!!)
—bfff, same. qué heavy. y si ahora te pido un top tres de tops, ¿qué me dices?
—top 1, top 3; top 2, top 10; top 3, top 5. va, va, otra, va, dispara
—¿qué órgano del cuerpo crees más consciente de tu tristeza?
—la piel. célebre activista psicosomática, on god; tengo dermatitis. venga, venga
—el arzobispo de constantinopla se quiere desarzobispoconstantinopolizar ¿quién lo desarzobispoconstantinopolizará?
—no lo sé, but el desarzobispoconstantinopolizador que lo desarzobispoconstantinopolice, buen desarzobispoconstantinopolizador será
—cheese, gang gang ¿ea sports?
—it’s in the game
—¿alguna vez, enfermo, tirao en la cama, con la garganta produciendo y acumulando mocos por encima de sus posibilidades, has desarrollado una tos crónica que te obliga a levantarte, salir al pasillo, entrar en el baño, colocarte frente al espejo y toser, carraspear con una violencia tal que terminas llorando y escupiendo flemilla en espasmos cada vez menos human? y justo en ese momento de vulnerabilidad (raw) con la respiración entrecortada y pesada, levantar la cabeza, mirarte al espejo y soltar un “eeeeeeeeeeehhhh” jadeante, de primate peludo, clavarte la mirada, atravesar pupila e iris hasta proyectarte tan hacia dentro que dejas de existir, en plan, am i?? que solo queda un vacío fosco, incoloro y entonces tomar consciencia de que tu única función en esta vida es el silencio. eso es duro sabes ¿? abrir el grifo, enjuagarte la boca, escupir, volver al cuarto, tumbarte once again y adoptar una posición fetal. eh, eh… ¿te ha pasado o no la cosa esta que te cuento?
—vamos a ver, tu estas un poco chotainas de la mente por lo que veo, pero tengo que serte sincero… una vez más, me has pillao con el carrito del heleao. por supuesto que sí, ese es un momento de intimidad muy muy tierno tio
—joder, te lo juro, somos la misma persona
y sí, somos la misma persona. esta era la conversación que estaba teniendo conmigo mismo tumbado en la cama hace un rato. repartiendo miradas entre el techo y la parte interior de mis párpados. deleitándome con mi protagonismo justo antes de conciliar el sueño. en los sueños soy relegado a la figura del espectador, the observer (referencia futbolística). es por eso que cada noche alargo todo lo que puedo mis conversaciones antes de quedarme clapat. no son pocas las veces que me entrevisto. estoy en un plató de televisión y me han llamado para hablar de mi último libro. hay que estar preparado. como habrás podido comprobar, estaba en un precioso momento de comunión con el entrevistador., a punto de ofrecer mis entrañas a cambio del afecto incondicional del público. me aman. todos sus rostros eran personajes de wii mii. sentaditos en graderías levantadas en semicírculo alrededor del sofá donde el entrevistador (insultantemente atractivo) y un servidor, charlábamos y hacíamos malabares con lo que me gusta llamar conjurar el verbo. el público estaba a punto de saltar al ruedo, llevarme en volandas, vitorearme desde mi boca,,, cuando de repente bzzzzz ¿dónde? bzzzz, un mosquito ha empezado a rondar cerca de mi cabeza con un megáfono incorporado bajo sus alas, amplificando el zumbido y arruinando mi entrevista. han explotado los focos del plató. cristalitos con fire (🔥🔥🔥) en su interior cayendo como luciérnagas,, disparando semillas de truth. qué cabronazo. el mosquito se ha pegado un banquete con mi sangre. he encendido la luz, me he levantado y empezado a buscar cual red de satélites de elon musk. localizado. lo he reventado contra la pared blanca. ha quedado impresa su sombra nuclear, hiroshima type of beat, pero en vez de una decoloración térmica, una mancha de sangre que algún psicoanalista diagnosticaría como ira.
yo soy más del seny i la rauxa
tres




Aaaah, se me olvidaba, la forma en la que comienza tu relato: "—¿tiene usted alguna rutina establecida a la hora de calzarse por la mañana, o simplemente se deja llevar por el azar?", me recuerda al dilema del ciempies:
https://chitauri.blogspot.com/2015/09/un-cuento-inquietante-la-maldicion-del.html
Hola baraltres, aunque sí pillo la referencia futbolística del "The observer" (Tito Vilanova, Mourinho y el bigotudo viral obsevando lo del dedo en el ojo), creo que lo apodaron así, porque en aquella época gustaba mucho la serie Fringe, y allí había este personaje simpar:
https://fringe.fandom.com/es/wiki/El_Observador
Te lo señalo por si no conocías esa serie, en caso de que sí la conocieses pues ya estarías al tanto, salu2.